Cuáles palabras podrían definir el concierto que ofreció el grupo mexicano Maná en el Estadio Quisqueya este jueves? "Único", "emocionante", "espectacular", "magnífico", fueron las respuestas de algunas de las más de 20 mil personas que abarrotaron el lugar a la salida.
Y no se equivocaron, porque desde que cayó la enorme cortina blanca que cubría el majestuoso escenario y dejaba ver las siluetas de los músicos a las 10:00 p.m., el público estalló en gritos y la emoción no paró hasta las 12:20 de la madrugada.
"Déjame entrar" y "Oye, mi amor" fueron las primeras de las 21 canciones que ofreció Maná que pararon de sus asientos y unieron las voces de una fanaticada que guardaba un "hambre" de cinco años.
"Muy buenas noches, Santo Domingo. Estamos muy contentos de estar en esta isla mágica. Esta noche es el último concierto de esta gira y quisimos terminarla aquí porque siempre hemos sentido el corazón de la isla muy cerca a Maná y de México", saludó el vocalista Fher para después interpretar "Manda una señal" y "Si no te hubieras ido".
En el preludio de "Bendita tu luz" Fher solicitó encender los celulares para "hacer un universo de estrellas" y dedicarle la canción a Juan Luis Guerra.
En medio de la euforia cantaron "¿Dónde jugarán los niños", una de varias canciones en defensa del medio ambiente, en la que Maná se disfrazó de seres fantasmales, mientras las pantallas gigantes alertaban sobre daños que causan los humanos al planeta.
Bajo la euforia llegaron "No está solo", "El rey" y "El pez tiburón", la cual Fher aprovechó para subir al escenario a dos niñas que se movieron en el escenario como pez en el agua.
Después, Álex hizo retumbar por 10 minutos los tambores sobre una base giratoria, haciendo malabares con las baquetas, dando una excelente actuación.
Luego la multitud se dejó atrapar nuevamente con las interpretación "Mariposa traicionera", con la que Fher subió al escenario a una joven, la que sentó a su lado en un sofá rojo e hizo un brindis y le cantó "Mi religión", "Te lloré todo un río" y "Oye, cucú", "Corazón espinado", "Vivir sin aire" y "No para de llover", un llamado a la protección del medioambiente, en la que una cortina de agua delante de Fher sorprendió a todos.
A las 12:00 p.m., Maná se despidió del público introduciéndose en un baúl que los llevó al sótano del escenario, para luego regresar y despedirce con "Labios compartidos", "Rayando el sol", "Clavado en un bar" y "El muelle de San Blas".
Un llamado a los dominicanos
Fher convirtió el final del espectáculo en un reconocimiento al pueblo dominicano con expresiones de corte social y político tras mostrar las banderas de México y República Dominicana unidas en una sola tela.
Unos cinco minutos antes del cierre, el vocalista principal de la banda felicitó al país por el progreso que dijo ha experimentado en los últimos años. "Tenemos unos 14 años viniendo a Santo Domingo y hemos visto un progreso, estamos contentos de cómo están progresando", expresó Fher.
Uno de los momentos de más júbilo fue cuando el artista valoró "las agallas", "los huevos" de los hombres que asesinaron al tirano Rafael Leonidas Trujillo, a quien calificó como un "puto dictador".
"Aprovechen mucho lo que les está pasando, sigan cuidando su isla, no como Haití que es una desgracia lo que le está pasando a la ecología, y exijan a sus gobiernos que sean respetuosos y que no sean corruptos", finalizó el artista mexicano.
Por: Iban Campo
Fuente: El Caribe |