Jonas Brothers es uno de esos grupos juveniles que marcará por siempre a ese público que crecerá con ellos en lo adelante. Como pasa con las agrupaciones de su género. Es la ley de su música.
Desde que arribaron al país el domingo en la mañana, en las inmediaciones (y dentro) del hotel Hilton, donde sostuvieron un encuentro con la prensa dominicana, allí se vivió una euforia --de cientos de personas que esperaban por su llegada-- que presagió el éxito que tendría su concierto en el Estadio Olímpico Félix Sánchez.
Y desde ese instante, sus fanáticos adolescentes empezaron la cuenta regresiva, que se detuvo a las 7:30 p.m., cuando Kevin, Joe y Nick salieron a la escena respaldados por una banda que hechizó los corazones de miles, incluyendo los padres y madres que veían a sus hijos, primos y sobrinos suspirar ante este trío que trascendió la frontera de la TV y el cine para arremeter con fuerza con sus canciones.
Así se escucharon las primeras notas de "Paranoid", "That's Just The Way We Roll", "Poison Ivy" y "Hold On". Y la música no paró un instante: "Play My Music", "Fly With Me", "Much Better" y "Year 3000" pusieron a brincar a sus seguidores juveniles. Luego vinieron "Tonight", Gotta Find You", "Turn Right" y "When You Look Me In The Eyes". Éxito tras éxito, los Jonas no dieron espacio al aburrimiento.
Interpretaron "Keep It Real", "Video Girl", "BB Good", "World War Three", "Love Bug", "S.O.S" y cerraron con "Burning Up". "Salvaste mi vida", le dijo una adolescente a su madre que le llevaba de manos, al término del show. Y esa fue la buena vibra que reinó en el estadio con los Jonas en escena.
Sin bebidas alcohólicas y sin incidentes
La inolvidable jornada inició puntual a las 6:30 de la noche con la presentación de Bocatabú, la contraparte dominicana que tuvo una oportunidad de oro entrando en contacto con el público de masas que no conoce su música.
SD Concerts, empresa organizadora del concierto de Jonas Brothers en el país, tomó la acertada decisión de no vender bebidas alcohólicas en el estadio, y las carpas instaladas en el lugar sólo tenían disponible pizza, hot dogs y refrescos.
En cuanto a la organización, todo transcurrió sin contratiempos: previo, durante el concierto y a la salida del público del lugar, no se registraron incidentes, y el dispositivo de seguridad que se distribuyó en cada rincón dentro y fuera del Estadio Olímpico llevó a cabo una labor loable.
El clima perfecto para una noche en la que el público estaba integrado básicamente por familias de la ciudad y otras que viajaron del interior del país.
Por: José Nova
Fuente: El Caribe |